Nuestra misión es dotar de estrategias a todos aquellos niños y niñas entre 0 y 6 años que presentan alguna dificultad o necesidad en su desarrollo, para que alcancen su máximo potencial.

La importancia de la detección temprana y la intervención en los primeros años de vida son cruciales para el desarrollo posterior del niño.

Vemos al niño como una persona única y global, por ello seguimos un programa de tratamiento personalizado y específico diseñado para él.

“La Atención Temprana tiene como objetivo ofrecer una respuesta lo más pronto posible a las necesidades transitorias o permanentes que presentan los niños y niñas de 0 a 6 años con trastornos en su desarrollo o que tienen el riesgo de padecerlos.”

Se entiende por riesgo de sufrir trastornos del desarrollo:

  • a) situaciones de riesgo biológico durante el periodo prenatal, perinatal o postnatal que pueden alterar su proceso madurativo
  • b) situaciones de riesgo psicosocial que dificultan el desarrollo como consecuencia de condiciones sociales adversas, como la falta de cuidados o interacciones familiares adecuadas, maltrato, negligencias, abusos, que pueden alterar su proceso madurativo, sino se adoptan medidas preventivas y de eliminación de las condiciones de riesgo.

El acompañamiento a las familias es una pieza clave. Todas las acciones e intervenciones que se llevan a cabo en nuestro centro no sólo tienen en cuenta al niño o la niña, sino también tenemos muy presente a su entorno. Por ello, la coordinación con los ámbitos de la Salud, Educación y Servicios Sociales nos permite lograr un plan de acción y evaluación de seguimiento conjunto muy favorable para los usuarios de nuestro centro.

FACTORES DE RIESGO BIOLÓGICO ( Libro Blanco de la Atención Temprana )

A) RECIÉN NACIDOS DE RIESGO NEUROLÓGICO

  • Recien Nacidos (RN) con Peso inferior a P10 para su edad gestacional o con Peso inferior a 1500 grs o Edad Gestacional inferior a 32 semanas. (*).
  • APGAR < 3 al minuto o < 7 a los 5 minutos.
  • Recien Nacidos (RN) con ventilación mecánica durante más de 24 horas.
  • Hiperbilirrubinemia que precise exanguinotransfusión.
  • Convulsiones neonatales.
  • Sepsis, Meningitis o Encefalitis neonatal.
  • Disfunción Neurológica persistente (más de siete días).
  • Daño cerebral evidenciado por ECO o TAC.
  • Malformaciones del Sistema Nervioso Central.
  • Neuro – Metabolopatías.
  • Cromosopatías y otros Síndromes Dismórficos.
  • Hijo de madre con Patología Mental y/o Infecciones y/o Drogas que puedan afectar al feto.
  • Recién nacidos con hermano con patología neurológica no aclarada o con riesgo de recurrencia.
  • Gemelo, si el hermano presenta riesgo neurológico.
  • Siempre que el pediatra lo considere oportuno.

B) RECIÉN NACIDO DE RIESGO SENSORIAL – VISUAL

  • Ventilación mecánica prolongada.
  • Gran Prematuridad.
  • Recien nacidos con Peso inferior a 1500 grs.
  • Hidrocefalia.
  • Infecciones congénitas del Sistema Nervioso Central.
  • Patología craneal detectada por ECO/TAC.
  • Síndrome Malformativo con compromiso visual.
  • Infecciones postnatales del Sistema Nervioso Central.
  • Asfixia severa.

C) RECIÉN NACIDO DE RIESGO SENSORIAL – AUDITIVO.

  • Hiperbilirrubinemia que precisa exanguinotransfusión.
  • Gran Prematuridad.
  • Recien nacidos con peso inferior a 1500 grs.
  • Infecciones congénitas del Sistema Nervioso Central.
  • Ingesta de aminoglucósidos durante un periodo prolongado o con niveles plasmáticos elevados durante el embarazo.
  • Síndromes Malformativos con compromiso de la audición.
  • Antecedentes familiares de hipoacusia.
  • Infecciones postnatales del Sistema Nervioso Central.
  • Asfixia severa.

FACTORES DE RIESGO SOCIAL

El riesgo socio-familiar es valorado siempre, ya que es quizás la variable de riesgo que más afecta a la mortalidad perinatal aguda y también a la morbilidad perinatal a largo plazo. Los criterios de riesgo socio-familiar que deben ser seguidos se exponen a continuación.

  • Acusada deprivación económica.
  • Embarazo accidental traumatizante.
  • Convivencia conflictiva en el núcleo familiar.
  • Separación traumatizante en el núcleo familiar.
  • Padres con bajo CI / Entorno no estimulante.
  • Enfermedades graves / Exitus.
  • Alcoholismo / Drogadicción.
  • Prostitución.
  • Delincuencia / Encarcelamiento.
  • Madres adolescentes.
  • Sospecha de malos tratos.
  • Niños acogidos en hogares infantiles.
  • Familias que no cumplimentan los controles de salud repetidamente.